viernes, 6 de mayo de 2011

Me contaron una historia loca

Tengo una amiga de esas que todo el mundo quisiera tener cuando está aburrido.
Ella es natural, divertida, risueña, extrovertida, pero por sobretodo loca.
Nos juntamos hace algunos días y me contó una de sus peripecias poco comunes para la gente que se cree normal.
Su ultima hazaña partió con un viaje a Viña.
Hace más de un año "conoce" a un tipo por internet. Él, es un caballero (o al menos eso aparentaba, según ella) que vive y trabaja en Viña. Un día, esta loca se levantó con la idea de ir a conocerlo. Entre mentira y mentira consiguió el dinero para viajar.
Al momento del encuentro, ella se dio cuenta de que físicamente, era todo lo que esperaba. El tipo era alto, algo más que "entradito en carne" (como le gustan a ella), sencillo, de mirada amable y estaba despeinado. Ya con más cercanía, no pudo evitar mirarle las manos, como mi grupo de amigas acostumbra hacer para corroborar teorías. Eran grandes.
Tras un buen rato de paseo y conversaciones, llegaron a la casa de él, lugar donde pasaría el fin de semana. Comenzaron a preparar el desayuno, y es aquí donde viene lo bueno. Mientras ella le echaba palta a su pan recién tostado, él, de manera sutil, comienza a jugar con su nariz en su cuello, y le dice: "vamos a ver si te pones nerviosa", y sin un segundo de retraso, los nervios llegaron, se le erizó la piel y casi se le cayó el pan de las manos. Este buen hombre, la agarró fuerte, la puso contra la pared, no le dio tiempo ni de dejar el cuchillo sobre la mesa y la llenó de besos y agarrones que remecieron hasta el refrigerador.
... Adivinen en qué terminaron. No es muy difícil imaginarlo si les dije que era loca.

El balance: muy positivo.
Lo bueno: el fin de semana entero.
Lo malo: mentir.
Los resultados: el mito de las manos una vez más acierta.
La enseñanza: cuiden su cuerpo, ante todo y todos.

... mi espíritu del área de la salud no me abandona nunca.


Recuerden la enseñanza, niños... está bien comer la manzana prohibida de vez en cuando, pero lávenla primero.

1 comentario: